ACNÉ ESTIVAL
¿Te han salido granos durante el verano?. Quizás se trate de acné estival y este artículo te pueda interesar. El acné estival es una erupción acneiforme que se presenta tras exposiciones solares intensas, sobre todo en climas cálidos y húmedos, que nada tiene que ver con el acné vulgar. El primer nombre que se le dio fue acné Mallorca; sí, como la isla, debido a que un dermatólogo danés, Niels Hojth, lo describió por primera vez en 1972 tras observarlo en jóvenes escandinavos que regresaban de sus vacaciones en esa isla balear tras el frío invierno. Años más tarde se vio que nada tenía que ver con la isla. ¿En qué consiste el acné estival?. Es una erupción de pápulas monomorfas, todas iguales, que aparecen en las zonas de mayor exposición solar, como son los hombros, la espalda, el escote y, a veces, también en la cara asociada a exposiciones solares intensas que, junto con el calor, la humedad, fotoprotectores o lociones corporales grasas, así como la fricción de ciertos tejidos y la arena, provocan la obstrucción de los poros y la aparición de micropápulas en la piel que pueden acompañarse de un picor leve. Estas erupciones suelen aparecer en primavera y verano para regresar en otoño, a diferencia del acné vulgar, que suele mejorar durante la estación estival y empeorar en otoño. Otras diferencias entre ambos cuadros son: que el acné vulgar es polimorfo, esto quiere decir que puede presentar diferentes tipos de lesiones, como son las pápulas, las pústulas, los nódulo-quistes y los comedones y, además, muy importante, puede dejar cicatrices; el acné estival es monomorfo, presenta sólo pápulas y cura sin secuelas. También destacar que no se trata de una alergia al sol, sino de una reacción inflamatoria en la que participa la radiación UV junto a otros factores. Recuerda: si tienes dudas, siempre es mejor consultar a tu dermatólog@. Curamos y cuidamos de tu piel.